HABLEMOS DEL PRI
Por: Alelí Mayorga
Lic. Ciencias Políticas.
El crecimiento de una entidad y del país requiere de la suma de esfuerzos y voluntades; de caminar hacia el mismo rumbo, con convicción, ideas, pero principalmente con lealtad, principios y un respeto por la sociedad y quienes la componen.
A lo largo de los años, el Estado de Hidalgo ha sido reconocido como una de las entidades de mayor crecimiento en el país, gracias al compromiso y las acciones que ha trabajado los gobiernos del Partido Revolucionario Institucional, quienes, a lo largo de ocho décadas, han establecido una identidad, arraigo y sentimiento de solidaridad, todo a base de trabajo, de proyectos consolidados, pero principalmente del apoyo de las y los militantes y de la gente que a diario salen a trabajar para buscar el sustento de sus familias.
Pero el camino no ha sido fácil; por el contrario, el Estado de Hidalgo ha vivido muchas incidencias, y escenarios de batallas por el control de la tierra, desde la época de la colonia española, posteriormente en la Independencia, hasta su fundación, un 16 de enero de 1869.
Hidalgo es un estado con progreso, pero también destacado por su cultura, folklor, escenarios naturales y su amplia historia; cada uno de sus 84 municipios alberga identidad, y se suman al compromiso por avanzar y continuar desarrollándose hasta alcanzar esa plenitud.
Pero, el desarrollo de una entidad no solo se conforma de sueños, de buenas intenciones, o de simples promesas; el desarrollo debe disponer de una estructura viable, acorde a los tiempos que se vienen viviendo, y a solventar las necesidades básicas de la población, principalmente en el rubro de los servicios como el acceso al agua, de calidad, al suministro de energía eléctrica, educación de calidad, servicios urbanos de excelencia, herramientas de comunicación y nuevas tecnologías, caminos de conexión funcionales, transporte seguro y eficiente, así como la atención a los sectores más vulnerables.
Desde el primer gobierno del PRI, hace más de ocho décadas, se ha venido generando un cambio importante, visible, el cual, hasta la fecha, bajo el gobierno de Omar Fayad Meneses, se puede distinguir esa eficiencia y compromiso que marca la diferencia entre una buena gestión, comparada con aquellos que ahora solo buscan enriquecerse a costa del erario público.
El estado de Hidalgo representa uno de los principales bastiones del PRI, además de ser una de las entidades en las cuales nunca ha gobernado la oposición, siempre contando con el respaldo de los hidalguenses, quienes son parte fundamental para que las cosas funciones correctamente y el progreso no se detenga.
A lo largo de los gobiernos del PRI no solo el estado se ha modernizado, también es una entidad mejor conectada, con accesos carreteros importantes, que han representado una gran inversión pública, lo cual coloca a Hidalgo a la vanguardia en el país.
El rescate y conservación de la identidad, es un tema muy importante y primordial el cual no solo enaltece la identidad de los pueblos, también es parte de la historia social y evolutiva de Hidalgo. Su comunidad indígena, la cual representa el 23 % de la población total, mantiene sus raíces, sus lenguas, todas sus costumbres mágicas y de gran arraigo. Sus lenguas originarias como el náhuatl, el hñahñu y el tepehua, son símbolo de identificación y de un amor por sus costumbres, que van de generación en generación, mismas que no se deben perder nunca.
Desde la llegada de Antonio P. Table, en 1869, hasta nuestros días, con Omar Fayad Meneses, han pasado más de 30 gobernadores, cada uno con el compromiso y el objetivo de hacer del estado de Hidalgo, una entidad competitiva, con fuerza y representación, pero principalmente con enorme desarrollo, empleo, salud, seguridad, fortalecimiento y gran apertura para conocer su historia y sus espacios turísticos.
Cada gobernador del PRI ha dejado un legado importante; construcción de obra hospitalaria; escuelas dignas y remodeladas; una red importante de carreteras que dan acceso a los municipios de la entidad, donde antes era imposible entrar o comunicar; programas sociales que han rescatado a los grupos más vulnerables; fuentes de empleo de calidad; espacios públicos de abasto popular y de entretenimiento; un amplio respeto por los sitios naturales, sin dejar de lado la cultura el folklore y la gastronomía, reconocida a nivel mundial.
Si bien es cierto falta mucho por hacer, pero el camino avanzado a lo largo de 83 años ha sido fructífero, con el respaldo siempre de la gente, quien ya no solo son visores y oyentes, ahora son más participativos, exigentes y voluntariosos, lo cual, sumado a los proyectos y compromisos del PRI, son la mezcla perfecta para que las cosas sucedan, y sucedan bien.
El PRI ha marcado la diferencia; el camino con el gobernador Omar Fayad, un hombre de compromisos, íntegro, que ha recorrido la entidad y sabe las necesidades de cada uno de los pueblos y municipios, mantiene esa firmeza por avanzar y continuar con el progreso para que Hidalgo siga siendo fuerte.
Se vienen tiempos de evaluación, de calificar a cada uno de los gobernantes en la entidad, donde la gente se ha beneficiado por el trabajo de los representantes priistas encima de las otras fuerzas políticas, lo cual hace aún más sólido el compromiso por trabajar duro y con resultados tangibles y a corto plazo, para mantener esa confianza de los hidalguenses en ver hacia el futuro y avanzar para mejorar su calidad de vida.
El PRI mantendrá su filosofía de atención y servicio para la comunidad, pero también la idea de seguir expandiendo y dando a conocer la industria hidalguense hacia los mercados extranjeros, con mayor inversión foránea en la entidad, que se valore la mano de obra mexicana, la cual, sin duda, es de las mejores del mundo.
Como sociedad y gobierno tenemos todas las herramientas necesarias para lograr nuestros propósitos, pero también disponemos del ingrediente más trascendental y necesario para que las cosas funcionen bien. El apoyo de los hidalguenses.
Sin duda el gobernador Omar Fayad, quien se encuentra en la última etapa de su administración, dejará gratos recuerdos en la población; su trabajo lo respalda, sus acciones lo garantizan, y por todo lo bien logrado, el PRI se mantendrá más fuerte que nunca con miras al proceso electoral de este 2020.
“Si nos dan por acabados, es porque nunca nos conocieron”


